En estos artículos encontrarás cualquier curiosidad sobre la madera tanto como material de construcción, como mejoras en la salud de las personas, distintos usos…

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limpiar y desinfectar suelos de madera

Medidas para limpiar y desinfectar el suelo de madera frente al Coronavirus

Es indudable que estos meses de confinamiento hay producido algunos cambios en nuestras vidas. Hoy las medidas de prevención, desinfección y limpieza de nuestros hogares se han convertido en esenciales para mantener a raya al Covid19. Y entre las superficies que más espacio ocupan en nuestra vivienda está el suelo. En este artículo vamos a ver cómo limpiar y desinfectar suelos de madera.

Como primera medida, algo habitual, se recomienda limpiar el suelo en seco con escoba o preferentemente con aspirador, para eliminar polvo, partículas y polen. Para realizar esta operación es necesario retirar los muebles y objetos que impiden llegar a las zonas más complicadas.

En segundo lugar hay que utilizar productos de limpieza específicos para madera. Esto permitirá mantener los suelos de madera como el primer día. Debido al carácter natural de la madera, los cuidados que podamos proporcionarle serán vitaminas para el futuro. Para realizar esta tarea, la fregona de microfibra permitirá que la limpieza sea más adecuada al depositar menos agua y productos de limpieza, y favoreciendo su evaporación con mayor rapidez y proporcionando mayor efectividad.

Por último, un cambio en nuestras costumbres también sería muy beneficioso para el cuidado y la desinfección del suelo de madera. En los países nórdicos y algunos de Oriente, es costumbre descalzarse al entrar en una vivienda, dejando el calzado en la entrada. Esta medida evita la suciedad y los posibles virus y bacterias que arrastramos tras un paseo por la calle.

La madera, y el contacto directo con ella, es beneficiosa para nuestra salud. Y en relación con el párrafo anterior sugerimos andar descalzos por los suelos de madera de nuestra vivienda. Con ello también protegemos el suelo frente a posibles rayas, desgaste o contaminación.

Fuente: Asociación Nacional de Fabricantes de Parquet

madera y salud

Madera y salud, un binomio ancestral que llega hasta nuestros días

Existen numerosos estudios que demuestran la relación entre salud y el contacto con la madera. En esta ocasión nos fijamos en un estudio realizado por FP Innovation y la Universidad de la Columbia Británica, en Canadá.

Este estudio vino a comprobar la relación entre la reducción de nuestro cuerpo frente al estrés y la estancia en espacios con madera. Se reduce la activación del sistema nervioso simpático SNS. Este sistema afecta a nuestro cuerpo de forma que si permanece activado un tiempo prolongado, se produce una merma en nuestra salud física y psicológica.

La Asociación Nacional de Fabricantes de Parquet ha elaborado un documento donde se recoge este estudio y se detallan tanto la metodología como los resultados. Francamente interesantes.

Dejamos aquí el enlace al pdf que ha preparado la AEIM.

construcción con madera

Edificio saludable según Harvard

Harvard T.H. Chan School of Public Health, es la denominación que la prestigiosa Universidad de Harvard otorga a su Escuela de Salud Pública, y que en esta ocasión se ha encargado de hacernos más sencilla la tarea de comprender qué es un edificio saludable.

Con el objetivo de construir comunidades más saludables en todo el mundo, la síntesis de 30 años de ciencia aplicada a la salud pública nos ayuda a identificar las características de un edificio saludable. Todo ello dentro del programa Edificios Saludables del Centro de Clima, Salud y Medio Ambiente Global de Harvard (C-Change).

9 son los factores que han conseguido identificar a la hora de calificar a un edificio como saludable. Analizando los “Buildingomics”, o dicho de otro modo, los factores que influyen en la salud, el bienestar y la productividad de las personas que habitan o trabajan en un edificio. Además, desde Harvard proponen recomendaciones para cada factor, como la evaluación periódica de cada uno para mejorar las necesidades de cada habitante.

  • Ventilación
    Es necesaria una correcta ventilación para el control de olores, productos químicos, dióxido de carbono y otros, con el objetivo de mejorar la calidad del aire interior.
  • Calidad del aire
    Comprobar que no existen en el edificio materiales contaminantes como el plomo, el PCB y los asbestos, además de elegir tanto para la construcción como el mobiliario materiales de baja emisión de compuestos volátiles y semivolátiles orgánicos. También los niveles de humedad debe mantenerse en niveles de entre 30-60% para reducir los problemas con los olores.
  • Calidad del agua
    Si es necesario, instalar un sistema de depuración de aguas para eliminar contaminantes. Y evaluar la calidad del agua.
  • Confort Térmico
    Existen unos estándares mínimos en el confort térmico tanto de la temperatura como de la humedad.
  • Polvo y plagas
    Evitar en los posible la acumulación de polvo eligiendo los materiales adecuados, limitando el uso de productos químicos y pesticidas en la limpieza de los espacios.
  • Iluminación y vistas
    La iluminación debe ser adecuada, utilizando la natural durante las horas diurnas, y prestando atención al confort visual. Si es posible, utilizar la biofilia introduciendo vegetación y diseños inspirados en la naturaleza en los interiores.
  • Ruido
    Asegurar una protección contra los ruidos exteriores y controlar las fuentes de emisión de ruidos interiores.
  • Humedad
    En la construcción y tras ella, evitar la formación de humedades.
  • Seguridad y salud
    Es necesario cumplir unas condiciones mínimas de seguridad, como pueden ser incendios, contaminación del aire, iluminación, etc.

No tan ambicioso como el Well Building Standard, este es un estudio que contribuye a realizar edificios cada vez más saludables.

Fuente: Ecoesmás

fachadas de madera

Características de la madera: Durabilidad natural e impregnabilidad

La impregnabilidad es la capacidad de las distintas especies de madera en permitir la entrada en su interior de sustancias. Esta característica está muy ligada a la durabilidad natural, que asegura la permanencia de la madera en buen estado de servicio.

Hasta hace no mucho en carpintería se utilizaban piezas de madera de duramen debido a su resistencia a los agentes que la degradan. También se utilizaba el secado durante uno o dos años en lugares secos, protegidos y ventilados antes de mecanizarlas. Esto permitió a los carpinteros, con una adecuada puesta en obra, crear obras que han resistido de manera efectiva el paso de los siglos. Obras realizadas por todo el mundo, en muy diferentes condiciones climáticas.

La investigación y aplicación de métodos novedosos para la protección de la madera, la durabilidad ha pasado a no ser un factor tan importante. Con tecnología, ese proceso de curado se realiza hoy en día en cámaras que permiten utilizar la madera de albura sin problemas con la adecuada protección.

DURABILIDAD NATURAL DE LA MADERA

La resistencia intrínseca de la madera, o la de una determinada especie, a los agentes degradadores (hongos, insectos, xilófagos) es lo que se conoce como durabilidad natural.

La UNE-EN 350 es la norma referente que define los ensayos que se deben realizar y las clasificaciones de la madera de acuerdo a su durabilidad e impregnabilidad: “Durabilidad de la madera y de los productos derivados de la madera. Ensayos y clasificación de la resistencia a los agentes biológicos de la madera y de los productos derivados de la madera”.

IMPREGNABILIDAD DE LA MADERA

La capacidad que ofrece una especie de madera para que una sustancia (hablamos de sustancia protectora) entre en su interior es lo que se conoce como impregnabilidad.

El vehículo normalmente utilizado para la difusión del líquido o sustancia protector por el interior de la madera es el agua que contiene ésta. La cantidad de esta sustancia que entra en la madera está relacionada con su estructura anatómica, el número de células que contiene por unidad de volumen. La madera de albura impregna mejor que la madera de duramen. Sin embargo hay especies en las que impregnar la madera de albura es muy difícil. Por regla general, las especies con menor durabilidad natural presentan mayor impregnación.

En la práctica, las clasificaciones de durabilidad natural y la impregnabilidad tienen en cuenta si es madera de albura o duramen. Aunque es necesario destacar que algunas especies no permiten distinguir fácilmente la albura del duramen.

Por todo ello es básico conocer la durabilidad natural de la madera de albura y la impregnabilidad de la de duramen. También es necesario conocer el destino de la madera y el nivel de exposición que va a tener, y a continuación consultar las tablas de durabilidad natural e impregnabilidad.

Fuente: Maderea

certificado de madera

Certificado de Cadena de Custodia PEFC

Dentro de nuestra apuesta por los productos y procesos certificados, en Maderas Ansorena contamos con el Certificado de Cadena de Custodia otorgado por el organismo PEFC.

Como ellos mismos cuentan en su página web, al haber crecido la demanda de los productos provenientes de bosques que se gestionan de una manera sostenible, también ha aumentado el número de empresas interesadas en obtener la certificación de Cadena de Custodia. Este certificado lo que hace es verificar que los productos y la propia madera utilizados en la industria, proceden de bosques que han sido gestionados con criterios de sostenibilidad. Este certificado se otorga posteriormente a la propia certificación de los bosques, y se convierte en necesario para poder asegurar que las materias primas son tanto legales como sostenibles.

La Norma en la que se basa la certificación de Cadena de Custodia es de aplicación mundial, y su desarrollo ha correspondido a PEFC como mecanismo de control de la trazabilidad de los productos forestales.

suelo de madera

La madera, su utilización en la construcción es beneficiosa para nuestra salud

La mayor parte de la población vive en entornos urbanos. Esta es una tendencia que se mantienen desde hace ya mucho tiempo, y esto conlleva que cada vez más nos encontramos a mayor distancia de nuestros orígenes, la naturaleza. Y es este entorno urbano el que debido los materiales empleados en la construcción tanto de edificios como en la urbanización de las calles, sumados a las ondas electromagnéticas, además de la inevitable contaminación del aire, nos provoca afecciones tanto en el sistema respiratorio como el nervioso, amén de otras dolencias.

Otro factor que suma el vivir en entornos urbanos, es el de la velocidad. Todos vamos estrellados, con múltiples responsabilidades sobre los hombros, en muchas ocasiones con mala alimentación y una forma de vida no saludable.

Como seres humanos venimos de una vida rodeada por la naturaleza. Nuestros ancestros vivían en pequeñas construcciones, realizadas con materiales obtenidos de la naturaleza que les rodeaba, alimentándose de lo que obtenían en su entorno, y por supuesto respirando aire limpio, libre de contaminación.

Somos naturaleza y la necesidad recíproca entre ella y nosotros se mantiene. Bastaría con acercarnos al campo de vez en cuando, pero tenemos dificultades para sacar tiempo más a menudo de lo que desearíamos. Esto sería una buena solución, que podría suponer un gran beneficio para nuestro cuerpo, respirar aire limpio y eliminar el estrés urbano.

Pero también existen soluciones posibles, una de ellas es rodearnos de madera. Vivimos en edificios que nos protegen del exterior, pero muchas veces no somos conscientes de la exposición a productos contaminantes y ambiente no saludable dentro de nuestras casas. En muchas ocasiones más perjudicial que si viviéramos al aire libre.

La madera es uno de los materiales utilizados en construcción que provienen más directamente de la naturaleza, no hay que olvidar que son parte de los árboles. Existen numerosos estudios que relacionan la madera con un beneficio para la salud, tanto en el plano físico como en el psicológico. Esto es así puesto que el contacto con la naturaleza, en este caso la madera, lleva a reducir la presión sanguínea, bajar el ritmo cardíaco, disminuir la agresividad y, por contra, aumenta la concentración y la creatividad.

La madera es un material que no transmite radiación. Al ser un material poroso permite la ventilación de los espacios que habitamos, manteniendo el aire limpio. Lo hace incluso en ambientes nocivos en los que haya presencia de gas radón.

Otra particularidad es que es un material higroscópico, es decir, regula la humedad ambiental. Esto repercute directamente en beneficios para las vías respiratorias, además de reducir el riesgo de irritación de las mucosas y la presencia de gérmenes.

La baja conductividad térmica también es un factor relevante, manteniendo una determinada temperatura interior, independiente de la exterior. También apantalla los campos electromagnéticos estáticos. Al vivir rodeados de tecnología, estos campos (invisibles a la vista) nos influyen, y la madera contribuye a mitigarlos, permitiendo una mejor salud y calidad del sueño.

En último lugar, pero no por ello menos importante, es el factor estético. Ofrece una amplia variedad de texturas, colores, dibujos… y siempre que vemos algo hecho con madera, la tendencia es a alargar la mano y tocarla, su calidez y textura “absorben” automáticamente parte de nuestra carga negativa.

Por todo ello, la madera supone un beneficio directo para la salud tanto física como emocional de las personas. Estudios que lo demuestran hay muchos, pero destacable es el estudio realizado por la Universidad de Columbia Británica y FPInnovations en el que la existencia de una relación entre la presencia de madera en el entorno y la salud humana queda demostrada.

cambio climático

El cambio climático y el Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático

El cambio climático es una realidad que ha venido para quedarse y las administraciones públicas deben tomar conciencia y emprender acciones que permitan al conjunto de la sociedad adaptarse a sus efectos con suficiente antelación. Uno de los instrumentos clave de esta respuesta institucional es el Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático (PNACC).

Elaborado por la Oficina Española de Cambio Climático (OECC), el PNACC es el marco de referencia para la coordinación entre las Administraciones Públicas en las actividades de evaluación de impactos, vulnerabilidad y adaptación al cambio climático en España.

Adoptado por el Consejo de Ministros en el año 2006, el objetivo último del PNACC es lograr la integración de las medidas de adaptación al cambio climático basadas en el mejor conocimiento disponible en todas las políticas sectoriales y de gestión de los recursos naturales que sean vulnerables al cambio climático, para así contribuir al desarrollo sostenible a lo largo del siglo XXI.

Son amplios los sectores que se ven afectados por el PNACC, y pueden resumirse en medio marino y pesca, caza y pesca continental, biodiversidad, bosques, zonas costeras, zonas de montaña, recursos hídricos, sector agrícola, suelos y desertificación, transporte, industria, energía, finanzas y seguros, turismo, urbanismo y construcción, y por último salud humana.

El Ministerio para la Transición Ecológica dispone de una sección dentro de su página web dedicada al PNACC, donde se pueden encontrar, además del propio PNACC en descarga pdf, otros recursos complementarios al propio Plan.

Passive House o casas pasivas de madera. Sostenibilidad y ecologismo en las viviendas industrializadas.

Existen en la actualidad dos conceptos novedosos en la edificación de viviendas: vivienda ecológica y vivienda industrializada. Y las Passive House o Casas pasivas de madera dan respuesta a los dos, aunando tanto la eficiencia energética y el respeto al medio ambiente como la estabilidad y el confort que se espera de un edificio bien construido.

El primero de los dos conceptos, el de vivienda ecológica, se refiere al aprovechamiento de los recursos naturales obtenidos en el medio donde está instalada. Es decir, la luz del sol y la utilización de materiales sostenibles y naturales. Podemos encontrar en la Wikipedia esta definición de Casa pasiva: “Una casa pasiva o casa solar pasiva o hábitat pasivo, es un tipo de construcción o de casa en la que se utilizan los recursos de la arquitectura bioclimática combinados con una eficiencia energética muy superior a la construcción tradicional.”

Por lo tanto, el concepto de casa pasiva atiende a una vivienda construida de manera que la utilización de energía para la refrigeración y el calentamiento de la misma es mínimo ya que utiliza sistemas controlados de ventilación y un aprovechamiento eficiente de la luz solar.

Si hablamos de cifras, el ahorro energético respecto al gasto en calefacción y refrigeración en una vivienda tradicional puede llegar al 90%, siendo cercano al 75% en las nuevas construcciones. Esta reducción del gasto también implica un menor impacto en el medio ambiente al necesitar menor producción de recursos, así como un ahorro de tipo económico al pagar mucho menos por el mismo resultado.

El sujeto principal de este artículo, las casas pasivas de madera, tienen además la particularidad de estar hechas con uno de los materiales actualmente más sostenibles, la madera: material ecológico, sostenible y natural, con lo que estamos luchando contra el cambio climático.

Y nos queda el segundo concepto, la vivienda industrializada, con el que las casas pasivas son perfectamente compatibles al ser viviendas que pueden construirse en una empresa o taller y trasladarse posteriormente al terreno donde se va a instalar. Esto normalmente disminuye los costes de la obra y también sus plazos. Y al no requerir las viviendas pasivas industrializadas de un estándar en cuanto a su diseño y estética, es el cliente el que define sus características en función de sus intereses.

En Maderas Ansorena disponemos del Certificado Passive House Tradesperson para ayudarte en la construcción de tu vivienda sostenible y ecológica, además de otros Certificados que puedes consultar en el siguiente enlace, y que hacen de nuestra empresa un ejemplo de rigurosidad, eficiencia, sostenibilidad y, por supuesto, calidad.
(Fuente: Maderea)

A continuación, un video de las casas pasivas explicado en 90 segundos (en inglés)

¿Es la madera el material más ecológico que existe?

La madera es el material más ecológico que existe sin duda. Es biodegradable, natural, no es tóxico y se extrae con criterios de sostenibilidad. Quien piensa en entornos naturales, y en realizar alguna acción constructiva, piensa en madera ya que no genera impacto en el paisaje, no daña el entorno y perdura en el tiempo. Una madera bien tratada y en condiciones adecuadas es capaz de durar miles de años.

Y además, en contra de la idea de que utilizar madera genera deforestación, todo lo contrario. La selvicultura ha venido para quedarse, y gracias a la gestión sostenible de los bosques, el futuro está asegurado. Es maravilloso contemplar como los bosques europeos están creciendo.

Para entenderlo mejor, te invitamos a ver este video de AEIM, la Asociación Española del Comercio e Industria de la Madera.

construcción en madera

¿Pensamos en rascacielos de madera?

Lo que a priori pensaríamos que no es posible, conveniente, seguro, … en realidad ya se hace. Los rascacielos de madera con una estructura completa de madera ya son una realidad. En la localidad noruega de Brumunddal se ha construido el edificio de 18 alturas Mjøstårnet, el edificio de madera más alto del mundo con 85,4 m. Y por todo el mundo hay proyectos de edificios de altura construidos con madera, como el innovador y espectacular W350 de Tokio.

Ante estos ejemplos, surge la pregunta de porqué no se ha hecho antes, y para dar respuesta es necesario analizar varios factores. El primero de ellos es el fuego, un factor difícil de combatir en la mente de los técnicos, pero gracias precisamente a la técnica, hoy en día se dispone de materiales derivados de la madera que atesoran una buena resistencia al fuego.

El segundo factor a tener en cuenta es la legislación. La madera ha gozado siempre de una fama de material débil, y no adecuado para soportar grandes cargas, y por ello las diferentes legislaciones han sido siempre más severas con la madera frente a otros materiales.

El sector de la madera es, como otros, un sector de innovación constante, y donde ha sido posible desarrollar materiales más resistentes frente al fuego y las altas cargas. Uno de ellos es la madera contralaminada que permite reducir el peso de un rascacielos entre un 30 y un 40%. Al llevar además adhesivos resistentes al fuego entre las diferentes capas de madera, lo convierten en un material resistente a las altas temperaturas superior al acero.

Por último, un ejemplo más de un rascacielos construido con madera el HoHo de Viena.