Edificio saludable según Harvard
Harvard T.H. Chan School of Public Health, es la denominación que la prestigiosa Universidad de Harvard otorga a su Escuela de Salud Pública, y que en esta ocasión se ha encargado de hacernos más sencilla la tarea de comprender qué es un edificio saludable.
Con el objetivo de construir comunidades más saludables en todo el mundo, la síntesis de 30 años de ciencia aplicada a la salud pública nos ayuda a identificar las características de un edificio saludable. Todo ello dentro del programa Edificios Saludables del Centro de Clima, Salud y Medio Ambiente Global de Harvard (C-Change).
9 son los factores que han conseguido identificar a la hora de calificar a un edificio como saludable. Analizando los “Buildingomics”, o dicho de otro modo, los factores que influyen en la salud, el bienestar y la productividad de las personas que habitan o trabajan en un edificio. Además, desde Harvard proponen recomendaciones para cada factor, como la evaluación periódica de cada uno para mejorar las necesidades de cada habitante.
- Ventilación
Es necesaria una correcta ventilación para el control de olores, productos químicos, dióxido de carbono y otros, con el objetivo de mejorar la calidad del aire interior. - Calidad del aire
Comprobar que no existen en el edificio materiales contaminantes como el plomo, el PCB y los asbestos, además de elegir tanto para la construcción como el mobiliario materiales de baja emisión de compuestos volátiles y semivolátiles orgánicos. También los niveles de humedad debe mantenerse en niveles de entre 30-60% para reducir los problemas con los olores. - Calidad del agua
Si es necesario, instalar un sistema de depuración de aguas para eliminar contaminantes. Y evaluar la calidad del agua. - Confort Térmico
Existen unos estándares mínimos en el confort térmico tanto de la temperatura como de la humedad. - Polvo y plagas
Evitar en los posible la acumulación de polvo eligiendo los materiales adecuados, limitando el uso de productos químicos y pesticidas en la limpieza de los espacios. - Iluminación y vistas
La iluminación debe ser adecuada, utilizando la natural durante las horas diurnas, y prestando atención al confort visual. Si es posible, utilizar la biofilia introduciendo vegetación y diseños inspirados en la naturaleza en los interiores. - Ruido
Asegurar una protección contra los ruidos exteriores y controlar las fuentes de emisión de ruidos interiores. - Humedad
En la construcción y tras ella, evitar la formación de humedades. - Seguridad y salud
Es necesario cumplir unas condiciones mínimas de seguridad, como pueden ser incendios, contaminación del aire, iluminación, etc.
No tan ambicioso como el Well Building Standard, este es un estudio que contribuye a realizar edificios cada vez más saludables.
Fuente: Ecoesmás
Tarima de madera maciza o multicapa. Características y diferencias
Utilizadas para la fabricación de suelos de madera, las tarimas utilizadas son de dos tipos, tarima de madera maciza y tarima de madera multicapa, siendo su grosor de entre 18 y 23 mm.
Las tarimas de madera suelen estar fabricadas con las siguientes especies de árbol: roble, haya, fresno, castaño y eucalipto. Su dimensión longitudinal es mayor que la transversal, pudiendo ir aquélla desde 60 hasta 200 cm.
Tarima de madera maciza.
Se fabrica con piezas de madera aserrada y unidas entre sí, y no incorporan tableros u otros elementos que las transformen. La tarima de madera maciza es el producto para suelos de mayor calidad. Además es ecológico, con una duración muy larga y es exclusivo. Aparte de para suelos, también se puede utilizar para revestir paredes o techos.
Un factor importante a tener en cuenta es la sostenibilidad medioambiental al obtenerse de los árboles, sin otra transformación, contribuyendo a la gestión forestal.
Su exclusividad está implícita al ser un producto natural, único e irrepetible, utilizable tanto en el interior de las viviendas como en el exterior. Su durabilidad está contrastada y admite su renovación, tanto para teñir, matificar o abrillantar
Tarima de madera multicapa.
Aunque comúnmente se confunde el término de madera multicapa con el de tarima flotante, este último alude al tipo de instalación. La tarima de madera multicapa está formada por tres capas (capa superior o noble, intermedia persiana y la contracara) unidas con cola.
La capa superior es la que está a la vista y es de madera maciza. Sus dimensiones no están determinadas, y su comercialización engloba multitud de variantes. La única exigencia es la de que el grosor de la capa superior de madera maciza sea como mínimo de 2,5 mm.
Características de la madera: Durabilidad natural e impregnabilidad
La impregnabilidad es la capacidad de las distintas especies de madera en permitir la entrada en su interior de sustancias. Esta característica está muy ligada a la durabilidad natural, que asegura la permanencia de la madera en buen estado de servicio.
Hasta hace no mucho en carpintería se utilizaban piezas de madera de duramen debido a su resistencia a los agentes que la degradan. También se utilizaba el secado durante uno o dos años en lugares secos, protegidos y ventilados antes de mecanizarlas. Esto permitió a los carpinteros, con una adecuada puesta en obra, crear obras que han resistido de manera efectiva el paso de los siglos. Obras realizadas por todo el mundo, en muy diferentes condiciones climáticas.
La investigación y aplicación de métodos novedosos para la protección de la madera, la durabilidad ha pasado a no ser un factor tan importante. Con tecnología, ese proceso de curado se realiza hoy en día en cámaras que permiten utilizar la madera de albura sin problemas con la adecuada protección.
DURABILIDAD NATURAL DE LA MADERA
La resistencia intrínseca de la madera, o la de una determinada especie, a los agentes degradadores (hongos, insectos, xilófagos) es lo que se conoce como durabilidad natural.
La UNE-EN 350 es la norma referente que define los ensayos que se deben realizar y las clasificaciones de la madera de acuerdo a su durabilidad e impregnabilidad: “Durabilidad de la madera y de los productos derivados de la madera. Ensayos y clasificación de la resistencia a los agentes biológicos de la madera y de los productos derivados de la madera”.
IMPREGNABILIDAD DE LA MADERA
La capacidad que ofrece una especie de madera para que una sustancia (hablamos de sustancia protectora) entre en su interior es lo que se conoce como impregnabilidad.
El vehículo normalmente utilizado para la difusión del líquido o sustancia protector por el interior de la madera es el agua que contiene ésta. La cantidad de esta sustancia que entra en la madera está relacionada con su estructura anatómica, el número de células que contiene por unidad de volumen. La madera de albura impregna mejor que la madera de duramen. Sin embargo hay especies en las que impregnar la madera de albura es muy difícil. Por regla general, las especies con menor durabilidad natural presentan mayor impregnación.
En la práctica, las clasificaciones de durabilidad natural y la impregnabilidad tienen en cuenta si es madera de albura o duramen. Aunque es necesario destacar que algunas especies no permiten distinguir fácilmente la albura del duramen.
Por todo ello es básico conocer la durabilidad natural de la madera de albura y la impregnabilidad de la de duramen. También es necesario conocer el destino de la madera y el nivel de exposición que va a tener, y a continuación consultar las tablas de durabilidad natural e impregnabilidad.
Fuente: Maderea









