La madera, su utilización en la construcción es beneficiosa para nuestra salud

La mayor parte de la población vive en entornos urbanos. Esta es una tendencia que se mantienen desde hace ya mucho tiempo, y esto conlleva que cada vez más nos encontramos a mayor distancia de nuestros orígenes, la naturaleza. Y es este entorno urbano el que debido los materiales empleados en la construcción tanto de edificios como en la urbanización de las calles, sumados a las ondas electromagnéticas, además de la inevitable contaminación del aire, nos provoca afecciones tanto en el sistema respiratorio como el nervioso, amén de otras dolencias.

Otro factor que suma el vivir en entornos urbanos, es el de la velocidad. Todos vamos estrellados, con múltiples responsabilidades sobre los hombros, en muchas ocasiones con mala alimentación y una forma de vida no saludable.

Como seres humanos venimos de una vida rodeada por la naturaleza. Nuestros ancestros vivían en pequeñas construcciones, realizadas con materiales obtenidos de la naturaleza que les rodeaba, alimentándose de lo que obtenían en su entorno, y por supuesto respirando aire limpio, libre de contaminación.

Somos naturaleza y la necesidad recíproca entre ella y nosotros se mantiene. Bastaría con acercarnos al campo de vez en cuando, pero tenemos dificultades para sacar tiempo más a menudo de lo que desearíamos. Esto sería una buena solución, que podría suponer un gran beneficio para nuestro cuerpo, respirar aire limpio y eliminar el estrés urbano.

Pero también existen soluciones posibles, una de ellas es rodearnos de madera. Vivimos en edificios que nos protegen del exterior, pero muchas veces no somos conscientes de la exposición a productos contaminantes y ambiente no saludable dentro de nuestras casas. En muchas ocasiones más perjudicial que si viviéramos al aire libre.

La madera es uno de los materiales utilizados en construcción que provienen más directamente de la naturaleza, no hay que olvidar que son parte de los árboles. Existen numerosos estudios que relacionan la madera con un beneficio para la salud, tanto en el plano físico como en el psicológico. Esto es así puesto que el contacto con la naturaleza, en este caso la madera, lleva a reducir la presión sanguínea, bajar el ritmo cardíaco, disminuir la agresividad y, por contra, aumenta la concentración y la creatividad.

La madera es un material que no transmite radiación. Al ser un material poroso permite la ventilación de los espacios que habitamos, manteniendo el aire limpio. Lo hace incluso en ambientes nocivos en los que haya presencia de gas radón.

Otra particularidad es que es un material higroscópico, es decir, regula la humedad ambiental. Esto repercute directamente en beneficios para las vías respiratorias, además de reducir el riesgo de irritación de las mucosas y la presencia de gérmenes.

La baja conductividad térmica también es un factor relevante, manteniendo una determinada temperatura interior, independiente de la exterior. También apantalla los campos electromagnéticos estáticos. Al vivir rodeados de tecnología, estos campos (invisibles a la vista) nos influyen, y la madera contribuye a mitigarlos, permitiendo una mejor salud y calidad del sueño.

En último lugar, pero no por ello menos importante, es el factor estético. Ofrece una amplia variedad de texturas, colores, dibujos… y siempre que vemos algo hecho con madera, la tendencia es a alargar la mano y tocarla, su calidez y textura “absorben” automáticamente parte de nuestra carga negativa.

Por todo ello, la madera supone un beneficio directo para la salud tanto física como emocional de las personas. Estudios que lo demuestran hay muchos, pero destacable es el estudio realizado por la Universidad de Columbia Británica y FPInnovations en el que la existencia de una relación entre la presencia de madera en el entorno y la salud humana queda demostrada.

Características de la tarima de madera de roble europeo

El roble europeo es una especie de árbol que crece en climas atlánticos, donde impera la humedad y no existe la sequía estival. Su crecimiento es lento y puede vivir hasta los 900 años, aunque frene su crecimiento a los 200. De altura aproximada de 40 m., en  España se localiza principalmente en la Cornisa Cantábrica, Navarra y en las sierras del centro de la península.

A continuación vamos a ver sus principales características que explican el por qué de su idoneidad para los suelos de las viviendas.

  • Una de las principales es su dureza. Esta propiedad la convierte en una madera muy resistente y le aporta durabilidad a los suelos realizados con esta madera. Por lo tanto permite que no necesite reparaciones durante mucho tiempo.
  • En caso de necesidad, su reparación es sencilla. Tanto repararla como cambiarla es un proceso que no presenta complejidad.
  • Al tener un grado de humedad en torno al 12% y un coeficiente de contracción sobre el 0,43%, se puede decir que la madera de roble europeo es muy estable. Esto hace que no tenga apenas contracción y que, una vez fijada al suelo, no tienda a crujir, deformarse o moverse. Si en la instalación dejamos unas pequeñas ranuras que permitan esa mínima contracción o expansión, tenemos suelo de madera para tiempo.
  • Sobre la humedad, la tarima de madera de roble absorbe o expulsa la humedad ambiental y se convierte en un higrómetro natural efectivo.
  • Por todo lo comentado anteriormente, el mantenimiento de un suelo de madera de roble europeo es casi nulo.
  • Otra característica de las tarimas de roble europeo es que se convierten en un aislante acústico que protege a los habitantes de la vivienda de los ruidos exteriores.
  • Y siguiendo con el efecto aislante, la eficacia como aislante térmico no es desdeñable, y el ahorro en la factura de la calefacción se reduce al utilizar este tipo de madera para los suelos. Y ya que estamos en tiempos en que las medidas para la lucha contra el cambio climático están a la orden del día, con el ahorro energético en calefacción contribuiremos a la menor emisión de gases contaminantes.
  • Por último, y no por ello menos importante, está la resistencia de la tarima de roble europeo frente a hongos y termitas. Y un reflejo de esta resistencia está en el uso que se ha hecho históricamente de esta madera en la construcción de barcos.

En Maderas Ansorena somos especialistas en Tarima de Roble, tanto blanco, rojo como antiguo. Pulsa sobre las siguientes imágenes para acceder a la ficha de producto de nuestras tarimas.

 

El cambio climático y el Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático

El cambio climático es una realidad que ha venido para quedarse y las administraciones públicas deben tomar conciencia y emprender acciones que permitan al conjunto de la sociedad adaptarse a sus efectos con suficiente antelación. Uno de los instrumentos clave de esta respuesta institucional es el Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático (PNACC).

Elaborado por la Oficina Española de Cambio Climático (OECC), el PNACC es el marco de referencia para la coordinación entre las Administraciones Públicas en las actividades de evaluación de impactos, vulnerabilidad y adaptación al cambio climático en España.

Adoptado por el Consejo de Ministros en el año 2006, el objetivo último del PNACC es lograr la integración de las medidas de adaptación al cambio climático basadas en el mejor conocimiento disponible en todas las políticas sectoriales y de gestión de los recursos naturales que sean vulnerables al cambio climático, para así contribuir al desarrollo sostenible a lo largo del siglo XXI.

Son amplios los sectores que se ven afectados por el PNACC, y pueden resumirse en medio marino y pesca, caza y pesca continental, biodiversidad, bosques, zonas costeras, zonas de montaña, recursos hídricos, sector agrícola, suelos y desertificación, transporte, industria, energía, finanzas y seguros, turismo, urbanismo y construcción, y por último salud humana.

El Ministerio para la Transición Ecológica dispone de una sección dentro de su página web dedicada al PNACC, donde se pueden encontrar, además del propio PNACC en descarga pdf, otros recursos complementarios al propio Plan.

Los suelos de madera son beneficiosos para la salud

Este artículo está basado en un estudio realizado en Japón por Harumi Ikei, Chorong Song,y Yoshifumi Miyazaki; y titulado “Physiological Effects of Touching the Wood of Hinoki Cypress (Chamaecyparis obtusa) with the Soles of the Feet”.

Centrado en la madera de Hinoki, muy utilizada en japón, el estudio analiza como afecta psicológicamente en las personas el contacto con la planta del pie sobre un suelo de madera.

Para realizar el contraste objetivo con la madera se utilizó mármol, un material que no es madera.

El estudio se basa en la comparación de ciertos valores antes y después de tocar los dos materiales, madera y mármol. Concretamente se midió la actividad de la corteza prefrontal (en términos de concentración de oxy-hemoglobina) y la actividad del sistema nervioso simpático y parasimpático en términos de pulsaciones del corazón.

Los antecedentes hablan de que, mientras en los años 50 más de dos terceras partes de la población estaban asentadas en entornos rurales, en 2014 son las ciudades las que albergan a más de la mitad de la población. Estos entornos urbanos generan un mayor estrés y la tendencia es a promover el contacto de las personas con ambientes naturales con el objetivo de reducir el estrés y conseguir una mayor relajación.

La madera, como material natural que es, se ha utilizado siempre en construcción de viviendas y en mobiliario. También está muy extendido su uso en la fabricación de suelos de viviendas, y este estudio viene a demostrar los beneficios de su contacto con la piel en la salud de las personas.

El resultado puede resumirse en que tocar madera reduce la actividad en la corteza prefrontal, además de incrementar la actividad en el sistema nervioso parasimpático, y reducir la actividad del corazón. Todo ello se traduce en un estado de mayor relajación psicológica.

Método y materiales utilizados.

La muestra del estudio lo componían 19 mujeres japonesas con una edad media de 21 años, y que estaban estudiando en la universidad.

El estudio fue realizado de acuerdo con la Declaración de Helsinki de la Asociación Médica Mundial (Principios éticos para las investigaciones médicas en seres humanos) y bajo las regulaciones  del Comité de Ética del Centro para el Medio Ambiente, la Salud y las Ciencias de Campo, Universidad de Chiba, Japón.

La cámara donde se llevó a cabo el estudio disponía de un clima artificial mantenido de 25º con un 50% de humedad relativa y 230 lux de iluminación.

A continuación puede verse una imagen del estudio con una de las personas participantes.

La madera utilizada, madera de ciprés Hinoki (Chamaecyparis obtusa), es originaria de Shizuoka, Japón. El suelo estaba formado por 4 láminas de madera sin juntas verticales. El mármol utilizado como contraste era una losa de mármol colocada sobre un soporte de madera contrachapada de cedro.

A continuación se puede ver una fotografía de las dos muestras.

Resultado

Una vez realizado el estudio se constató que las concentraciones de oxi-Hb y Hb total de la corteza prefrontal disminuyeron de manera significativa al entrar en contacto las plantas de los pies con el suelo de madera, siempre en comparación con el contacto con el mármol. Esa disminución demuestra los efectos de relajación fisiológica  del suelo de madera. También se realizaron evaluaciones subjetivas que otorgaban a la madera sensaciones que la hacían percibir más cómoda, relajada, cálida, seca, suave, desigual y natural.

Instalar suelos de madera se convierte por lo tanto, además de en una solución al alcance de cualquiera, en un auténtico aliado en el cuidado de nuestra salud.

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Fuente: Asociación Nacional de Fabricantes de Parquet

Roble blanco europeo 27 para fabricación de suelos macizos

Madera estructural aserrada. Dimensiones

La posibilidad de construir rápido es una de las principales características del trabajo con madera, además de ser un material sostenible y reciclable, y una interesante relación de resistencia/peso; lo que permite unos plazos de entrega menores frente a otros materiales de construcción. Todo esto es debido a que como material, la madera es apropiada para industrializar los procesos de fabricación de componentes. Y como toda industrialización, es necesario el establecimiento de una normalización en las dimensiones de los productos de madera. Y para la madera aserrada estructural están las dimensiones nominales y las comerciales.

Tanto la procedencia como la especie de la que proviene esta madera aserrada derivan en qu ten España disponemos de varias series dimensionales. Aunque en la práctica, lo recomendable es que cuando se va a comprar madera aserrada estructural, se haga dentro de las dimensiones comerciales existentes. Esto permite moverse en un rango de precios y medidas conocidas, algo que permite que exista mayor probabilidad de encontrar piezas de las dimensiones buscadas, frente a buscar piezas fabricadas con dimensiones exclusivas.

Son los países nórdicos, como Suecia y Noruega, los que han impuesto las medidas debido a su influencia en el mercado europeo de la madera. Se trabaja con una gama de dimensiones en la madera aserrada estructural amplia, y puede alcanzar los 15×30 cm. de sección máxima. Pero si estás dispuesto a gastar y buscar más, puedes encontrar mayores secciones en el mercado.

Existen dos Normas que definen tanto las dimensiones como los métodos de medida de la madera aserrada estructural: la UNE EN-844-6 para las dimensiones y la UNE EN 1309-1 para los métodos de medida. Además, cada país define las dimensiones, que van asociadas a unas clases resistentes determinadas. Por lo tanto se puede conocer la clase resistente de la madera empleada (si no se disminuye la sección con el trabajo).

Hasta ahora hemos hablado de dimensiones comerciales, dimensiones con las que trabaja el mercado. Y por otro lado están las dimensiones nominales que son indicadas por el aserradero, o las que se especifican en el proyecto de la estructura. La Norma UNE EN 336 recoge los rangos de tolerancia entre las dimensiones finales y las nominales. Tolerancias aplicadas en piezas de madera con secciones comprendidas entre los 22 y los 300 mm. con la misma humedad al tomar las dimensiones. Las clases de tolerancia son dos:

La clase 1 para gruesos y anchos menores o iguales de 100 mm.: 99-103 mm.; gruesos y anchos mayores de 100 mm.: 98-104 mm.
La clase 2 para gruesos y anchos menores o iguales de 100 mm.: 99-101 mm.; gruesos y anchos mayores de 100 mm: 98.5-101.5 mm.

Al realizar el proyecto estructural, las tolerancias de la Clase 1 se deben cumplir al ser la menos exigente. Asimismo hay que indicar el contenido aproximado de humedad de equilibrio.

Fuente: Maderea

Madera laminada cruzada (CLT). Propiedades y beneficios

La madera laminada cruzada, o madera contralaminada o CLT, es hoy una realidad de como las nuevas tecnologías aplicadas a la madera pueden producir un material de construcción que puede sustituir al omnipresente hormigón. En el siguiente artículo repasamos algunas de sus propiedades y los beneficios que puede aportar al sector.

En primer lugar vamos a analizar las diferencias entre la madera laminada y la madera laminada cruzada (CLT). Si la madera laminada proviene de la unión de láminas de madera para conformar una única unidad estructural, siempre lineal; el CLT es el resultado de la unión de tablas en capas perpendiculares, dando como resultado placas o muros. Estos muros de contrachapado permite levantar alturas de entre 2,40 y 4 m., pudiendo llegar a largos de 12 m.

Además, al disponer de una orientación en cruz de las capas longitudinales y transversales, los grados de contracción y dilatación de la madera son mínimos, mejorando la estabilidad y la carga estática.

Y para poder manejar semejantes volúmenes con mayor facilidad, las planchas se cortan en piezas que permitan un desplazamiento por carretera más cómodo.

Otra característica a tener en cuenta es el impacto ambiental del CLT. Este es un factor importante en la construcción de estructuras hoy en día y, aunque el origen austriaco del CLT fue para la reutilización de madera de poco valor, la madera se ha convertido en material prioritario.

Frente al hormigón, la huella medioambiental de la madera habla de que por cada m3 de hormigón se emite una tonelada de CO2 a la atmósfera, mientras que en el uso de CLT podemos hablar de “carbono secuestrado” ya que los árboles reciben el carbono para su crecimiento. Y la energía utilizada durante su realización nunca igualará al carbono “secuestrado”.

La resistencia estructural del CLT es similar a la del hormigón, y su grado de flexibilidad es muy alto, requiriendo grandes deformaciones para colapsar y romperse, algo que no permite el hormigón. Otro factor es el peso, mientras que 1 m3 de hormigón pesa 2,7 toneladas aproximadamente, el CLT anda por los 400 kg, con la misma resistencia. Igualmente con el acero.

Si hablamos de las propiedades físicas, para obtener el mismo aislamiento de un muro de 100 mm. de espesor de CLT haría falta un muro de hormigón con un espesor de 1,80 m. La relación es de 1/18.

Entre las propiedades de los materiales de construcción, el fuego debe ser tenido en cuenta. Y en este caso, en la madera el fuego avanza entre 0,7 y 0,8 mm. por minuto. Es decir, para consumir un muro de 100 mm. de CLT se necesitarían más de 2 horas, aunque hablemos de madera no tratada. Se trata de un proceso de carbonización como reacción natural que utiliza el árbol como autoprotección.

Y si hablamos de incendios, la principal causa de muerte de personas es la inhalación de humo, que encuentra en rendijas y espacios libres el medio de propagación entre diferentes materiales.

Si nos encontramos con un CLT construido correctamente, podría llegar a ser una estructura completamente hermética, y por ello es muy importante que los elementos que vayan a participar en la estructura final (herrajes, uniones, sellos…) sean seleccionados adecuadamente. La resistencia final de una construcción con CLT es en un 90% responsabilidad de los herrajes y uniones, y un 10% de la madera.

Por último, las condiciones ambientales donde va a situarse la estructura final son un factor muy importante. Y es sabido que la madera expuesta al exterior sufre, y al ser el CLT utilizado estructuralmente, la protección frente a la corrosión, el desgaste o el colapso es necesaria. Y para ello se pueden agregar nuevas capas de revestimiento sobre el mismo, como son fibrocementos, piedra, ladrillos…

Si la finalidad es dejar el CLT al aire, las protecciones con aceites vegetales (para interior) o las pinturas minerales (para exteriores, especialmente muros) son efectivas, aplicadas cada 5 años y con una garantía de 25 años de protección sin decolorarse ni desprenderse.

Fuente: Plataforma Arquitectura

La gestion maderera, factor clave en la lucha contra los incendios forestales

Tanto el abandono como la falta de planificación en la conservación y el mantenimiento de las masas forestales y los bosques son factores decisivos en la frecuencia y virulencia de los incendios forestales, así como el que éstos se conviertan en incontrolables. Una correcta gestión de la madera es por lo tanto un factor clave para lograr el objetivo de una disminución de los incendios forestales.

Para entender la situación actual, hay que tener en cuenta que en España la madera es un recurso poco explotado, aun siendo el segundo país con mayor superficie forestal en la Unión Europea, y esto redunda en un mayor abandono de los montes y los bosques. Este abandono hace prácticamente inviable una conservación sostenible de los mismos, ni la aplicación de planes de gestión a largo plazo. A todo esto hay que sumar la pérdida de los montes como fuente de recursos básica en la vida diaria de los pueblos.

Últimamente hemos asistido al protagonismo de la España vaciada en el discurso político, y es precisamente este factor, la despoblación del medio rural, el que impide que haya personas que puedan ocuparse de la gestión de los montes y por lo tanto no queden abandonados a su suerte. Esto ha conllevado un aumento en el riesgo de sufrir incendios, y de que éstos sean más peligrosos cada vez. Y además este 2019 nos situamos en uno de los veranos con mayor peligrosidad debido a la alta probabilidad de incendios, no en vano en este año en España llevamos registrados un 16% más de incendios con una superficie quemada un 32% mayor.

A todo esto hay que sumar el que muchas de las provincias españolas, con un gran volumen de masa forestal, se ven incapacitadas de realizar un plan de gestión de aprovechamiento de los recursos al carecer de medios. Esta situación se podría cambiar con las subastas de madera. Este aprovechamiento permite el cumplimiento de los planes de gestión y sostenibilidad. Factores todos ellos que repercuten muy positivamente en todos los niveles, ambiental, social y económico de las comunidades.

Prevenir y conseguir la sostenibilidad con las cortas de madera

Las cortas de madera son un factor fundamental en la gestión forestal y en el cuidado de los montes. Y estas son tareas que deben ser continuas para garantizar la sostenibilidad. Además de hacer que la situación de los montes sea mejor, las cortas vienen prescritas por profesionales del sector, algo que garantiza la búsqueda de una vida mejor ambiental, social y económicamente para los pueblos. Actualmente la Ley de Montes permite a las empresas madereras optar al aprovechamiento forestal, tanto si los montes son de titularidad pública como privada. Y ya hemos comentado que al ser el segundo país en superficie forestal de la Unión Europea, tanto la industria como el sector forestal tienen una gran importancia. Los montes aportan muchos beneficios, por ejemplo en la calidad del aire y del agua, y también en el aporte de productos básicos: frutos, setas, madera, leña, corcho, resina… La paradoja es que luego el empleo de los mismos no es directamente proporcional.

Por último, el último factor que no favorece la correcta gestión de las masas forestales y por lo tanto no ayuda en la prevención de los incendios, es que el 70% de la titularidad forestal de España es privada, y además en la zona norte gran parte es minifundio, lo que quiere decir que superficies pequeñas son de propiedad privada, y son éstos propietarios los que no encuentran un retorno económico claro al conllevar un gasto elevado la correcta gestión de los montes.

Fuente: Maderea

Passive House o casas pasivas de madera. Sostenibilidad y ecologismo en las viviendas industrializadas.

Existen en la actualidad dos conceptos novedosos en la edificación de viviendas: vivienda ecológica y vivienda industrializada. Y las Passive House o Casas pasivas de madera dan respuesta a los dos, aunando tanto la eficiencia energética y el respeto al medio ambiente como la estabilidad y el confort que se espera de un edificio bien construido.

El primero de los dos conceptos, el de vivienda ecológica, se refiere al aprovechamiento de los recursos naturales obtenidos en el medio donde está instalada. Es decir, la luz del sol y la utilización de materiales sostenibles y naturales. Podemos encontrar en la Wikipedia esta definición de Casa pasiva: “Una casa pasiva o casa solar pasiva o hábitat pasivo, es un tipo de construcción o de casa en la que se utilizan los recursos de la arquitectura bioclimática combinados con una eficiencia energética muy superior a la construcción tradicional.”

Por lo tanto, el concepto de casa pasiva atiende a una vivienda construida de manera que la utilización de energía para la refrigeración y el calentamiento de la misma es mínimo ya que utiliza sistemas controlados de ventilación y un aprovechamiento eficiente de la luz solar.

Si hablamos de cifras, el ahorro energético respecto al gasto en calefacción y refrigeración en una vivienda tradicional puede llegar al 90%, siendo cercano al 75% en las nuevas construcciones. Esta reducción del gasto también implica un menor impacto en el medio ambiente al necesitar menor producción de recursos, así como un ahorro de tipo económico al pagar mucho menos por el mismo resultado.

El sujeto principal de este artículo, las casas pasivas de madera, tienen además la particularidad de estar hechas con uno de los materiales actualmente más sostenibles, la madera: material ecológico, sostenible y natural, con lo que estamos luchando contra el cambio climático.

Y nos queda el segundo concepto, la vivienda industrializada, con el que las casas pasivas son perfectamente compatibles al ser viviendas que pueden construirse en una empresa o taller y trasladarse posteriormente al terreno donde se va a instalar. Esto normalmente disminuye los costes de la obra y también sus plazos. Y al no requerir las viviendas pasivas industrializadas de un estándar en cuanto a su diseño y estética, es el cliente el que define sus características en función de sus intereses.

En Maderas Ansorena disponemos del Certificado Passive House Tradesperson para ayudarte en la construcción de tu vivienda sostenible y ecológica, además de otros Certificados que puedes consultar en el siguiente enlace, y que hacen de nuestra empresa un ejemplo de rigurosidad, eficiencia, sostenibilidad y, por supuesto, calidad.
(Fuente: Maderea)

A continuación, un video de las casas pasivas explicado en 90 segundos (en inglés)

Fibra de madera, un aislante natural

La utilización de aislantes térmicos para actuar como barrera entre el exterior y el interior de una vivienda o edificio viene de muy lejos. Tanto el frío del invierno como el calor del verano han sido poderosos retos para el desarrollo de tecnologías de aislamiento desde los albores de la civilización. Así, en los últimos tiempos la eficiencia energética en la construcción de edificios ha sido un objetivo para los arquitectos y los particulares. También la búsqueda de aislantes térmicos no dañinos con la salud y el medio ambiente, además de la reducción en el consumo energético.

La instalación de aislantes térmicos ha estado en muchas ocasiones, y a lo largo de los tiempos, condicionada por razones económicas y escaso conocimiento, lo que ha derivado en la utilización de materiales sintéticos, materiales poco recomendables si los observamos desde un punto de vista de sostenibilidad o criterios saludables. Hoy en día la variedad de los aislantes naturales permite elegir entre lana de oveja, celulosa o corcho, o nuestra opción favorita, el aislante de fibra de madera.

Realizado a base de fibras de madera natural procedentes de triturar residuos obtenidos de la industria maderera. A estos residuos se les añaden sales de boro para mejorar su resistencia al fuego, luego pasan a ser aglomerados con agua para prensarlos en último lugar.

Las características de los aislantes naturales de madera les aportan las siguientes ventajas constructivas:

  • Regulan la humedad en el ambiente. Al ser un material poroso, su propiedad natural hace que absorba o expulse el agua al ambiente donde está instalado.
  • Al retener el calor durante el día y expulsarlo por la noche permite que las oscilaciones de la temperatura ambiente sean más suaves y progresivas.
  • Es el aislante con mayor inercia térmica, ideal para climas cálidos. Para los climas fríos están también recomendados por su baja conductividad térmica.
  • Su precio también es algo a tener en cuenta ya que es más barato que otros aislantes naturales.
  • La instalación rápida y precisa hace que este material sea de fácil colocación ya que se maneja fácilmente y permite realizar cortes en la propia localización de la instalación.
  • El factor de aislamiento acústico es también algo a tener en cuenta ya que este es un buen material para conseguir una reducción acústica en el ambiente.
  • Fachadas ventiladas, bajo teja, en suelos o para tabicar, la variedad en las posibilidades de aplicación hace de la fibra de madera un aislante muy versátil.

También son destacables las ventajas ambientales:

  • Al producirse a partir de restos de la industria, la fibra de madera natural es un producto altamente sostenible.
  • Se puede reciclar, al final de su vida útil se pede utilizar como combustible natural.
  • La huella de carbono también es una ventaja apreciable ya que es menor a la de los productos obtenidos del petróleo, la energía consumida en su fabricación es mucho menor que la de éstos.
  • Al ser un material natural no es tóxico ni irritante.

Solo hay un par de detalles que debemos destacar en cuanto a sus desventajas:

  • El espesor necesario es algo mayor que el de los derivados de poliuretano, y algo más caro que éstos.
  • Hay que asegurarse de la procedencia y fabricación de la fibra de madera natural que vayamos a utilizar, deben ser de maderas de reforestación y libres de colas o aditivos tóxicos. Presta especial atención a los certificados ambientales de los fabricantes.

Desde Maderas Ansorena recomendamos los aislantes de fibra de madera de nuestra marca Bioklima Nature, distribuidora oficial de todo el catálogo en aislantes de fibra de madera del fabricante líder en Europa Steico.

Consulta el catálogo completo en bioklimanature.com

Fuente: Ecoesmas
Fotografía: Schneider

¿Es la madera el material más ecológico que existe?

Sin duda, es biodegradable, natural, no es tóxico y se extrae con criterios de sostenibilidad. Quien piensa en entornos naturales, y en realizar alguna acción constructiva, piensa en madera ya que no genera impacto en el paisaje, no daña el entorno y perdura en el tiempo. Una madera bien tratada y en condiciones adecuadas es capaz de durar miles de años.

Y además, en contra de la idea de que utilizar madera genera deforestación, todo lo contrario. La selvicultura ha venido para quedarse, y gracias a la gestión sostenible de los bosques, el futuro está asegurado. Es maravilloso contemplar como los bosques europeos están creciendo.

Para entenderlo mejor, te invitamos a ver este video de AEIM, la Asociación Española del Comercio e Industria de la Madera.